Eduardo Verástegui, actor y activista mexicano, ha dado inicio al proceso de transformación de su movimiento “Viva México” en un partido político oficial. El 17 de enero de 2025, presentó la solicitud correspondiente ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para registrar esta nueva organización política.
Verástegui ha estado profundamente involucrado en círculos conservadores internacionales, participando activamente en eventos de gran relevancia como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en la Ciudad de México en agosto de 2024. Su presencia en estos eventos no solo lo posiciona como un líder de la derecha mexicana, sino también como un vínculo clave entre los intereses conservadores internacionales y la política mexicana. Tiene estrechos lazos con figuras influyentes y grupos conservadores estadounidenses, lo que despierta inquietudes sobre su lealtad a México. Muchos se preguntan si, detrás de su retórica patriótica, existe una agenda oculta que favorece más a potencias extranjeras que a los propios intereses del país.
A pesar de su creciente visibilidad, la información sobre los financiadores y partidarios económicos de su movimiento sigue siendo sorprendentemente escasa y opaca. Esto ha alimentado especulaciones oscuras sobre los intereses que podrían estar detrás de su figura. ¿Quiénes son los poderosos aliados que lo respaldan? ¿Qué agendas ocultas están siendo promovidas a través de su influencia? Las dudas crecen, y con ellas, las preocupaciones sobre la posible vulnerabilidad de México frente a fuerzas externas que podrían utilizar su candidatura como un caballo de Troya para sus propios fines geopolíticos y económicos.